miércoles, 12 de diciembre de 2007

Flesh

Hedionda carne de la caceria anterior, que se arruino por la lluvia que siempre llega cuando menos se le necesita, esa maldita lluvia que no limpia nuestros desperdicios sino que solo se lleva mis lagrimas hasta el suelo. Carne hedionda y agusanada cayendo de mis manos tratando de recogerte. Adentro, adentro, adentro tuyo esta mi risa de la que se alimentan tus gusanos hueles, hueles a muerte y a descaro.

1 comentario:

Joice Worm dijo...

Decierto qué la lluvia puede ser lágrimas pero también puede venir para limpiar no solo el solo, pero las almas...